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Itinerario
Podríamos
realizar un itinerario completo incluyendo la visita de Aranjuez
y la de Chinchón, pueblo situado a unos 20 km., conocido
ante todo por su plaza mayor. La visita a ambas localidades podría
realizarse a pie. En el caso de Aranjuez existe un tren turístico
que no evita recorrer las largas distancias de los jardines, pero
el paseo es muy agradable.
Recorrido
Sin
duda alguna debería comenzarse el itinerario por el Palacio
Real. Tanto los trenes como los autobuses paran próximos
al Palacio, y el acceso por carretera para aquellos que utilicen
el coche, se realiza por el mismo sitio.
Tanto el Palacio Real como los jardines de Aranjuez forman parte
del Patrimonio Histórico - Artístico español.
El Palacio es un edificio que comenzó a construirse durante
el reinado de Felipe II bajo la dirección de importantes
maestros como son Juan de Herrera y Juan Bautista de Toledo. Su
estructura inicial fue presa de un incendio, y la estructura central
que presenta actualmente es obra de Santiago Bonavía, realizada
durante el reinado de Fernando VI. En un principio sólo se
construyó el cuerpo central del palacio, pero Carlos III
mandó realizar las dos alas laterales que presenta actualmente.
En
su interior encontramos por ejemplo una majestuosa Escalera de Honor,
la Saleta de la Reina, la Antecámara de Música, el
Despacho de la Reina, etc. Podemos destacar el Salón del
Trono, de estilo rococó y decorado con fantásticos
tapices de Bruselas y de la Real Fábrica de Madrid. Continuando
por palacio, encontramos la Sala de la China, completamente cubierta
de porcelana ornamentada y el Gabinete Árabe, el cual reproduce
la Sala de las Dos Hermanas de la Alambra. En todo el conjunto se
recoge la suntuosidad de la Corte de los Borbones en su mobiliario,
los relojes, las arañas de cristal, y el resto de piezas
artísticas.
Junto
al Palacio se encuentra el Jardín del
Parterre. Fue diseñado al estilo francés por
Boutelou en el S. XVIII. En él se encuentran 3 fuentes de
gran belleza, de las que destaca la Fuente de Hércules, donde
se representan los 12 Trabajos de Hércules.
Desde
el Parterre se accede a través de 2 puentes al Jardín
de la Isla, zona de vegetación situada en un islote
formado por el Tajo. Es un magnífico espacio verde con amplias
avenidas y numerosas esculturas de carácter mitológico.
El
último de los jardines que encontramos es el Jardín
del Príncipe. Es el de más belleza de los tres
y a su vez, el más extenso (150 hectáreas). Son unos
jardines cruzados por amplias avenidas que hacen de ellos una ciudad
organizada de vegetación. En este amplio espacio encontramos
multitud de fuentes, esculturas, templetes y estanques. Coexisten
numerosas especies de árboles, muchos de los cuales fueron
traídos de América por orden expresa de Carlos IV.
Dentro
del jardín encontramos en primer lugar la Casa
de Marinos, realizada en su tiempo como lugar de residencia
para los marinos de la 'escuadra del Tajo', y que hoy es museo donde
se exhiben las falúas (embarcaciones) que usaban los monarcas
en el Tajo. En el otro extremo del jardín se halla la Casa
del Labrador. Es un palacete de estilo neoclásico
construido para Carlos IV, fundamentalmente para sus fiestas de
la corte. En sus tres plantas se puede contemplar la grandeza y
esplendor de la dinastía borbónica. Destacan en su
interior el Gabinete de Platino, cubierto de maderas con incrustaciones
de oro y platino, el Salón de Billar, la Galería de
Estatuas, o el Salón de Baile.
Saliendo
de los Jardines del Príncipe, podemos continuar el recorrido
visitando la Iglesia de los Alpajes,
de finales del S.XVII, en la que destaca el impresionante ventanal
del escudo de Carlos II. A continuación veremos el Convento
de San Pascual realizado entre 1765 y 1770 por Francisco
Sabatini. Es de fachada neoclásica rematada por dos torres
y decorada con un elegante juego de columnas y pilastras. Cerca
está la Plaza de Toros, construida
en 1791, y donde se organizan al menos una vez al año, corridas
goyescas.
Retornando
hacia el Palacio Real, podemos ver, en el centro, la Iglesia
de San Antonio, de estilo barroco, el Mercado, muestra de
la arquitectura en hierro del S.XIX, y los edificios de los Juzgados
y el Teatro del S.XVIII.
Durante
el verano es posible realizar el viaje y visita de Madrid-Aranjuez
en el denominado Tren de la Fresa. Se trata de una réplica
del tren que se inauguró en 1815 en la que era la segunda
línea férrea de España. Durante el trayecto
se ofrecen al viajero fresas en un viaje al pasado donde el personal
se viste de época.
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