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A menudo pasamos por las calles, leemos sus nombres, e incluso los conocemos desde pequeños y nunca nos hemos molestado en pensar de dónde provienen. En muchos casos se tratan de nombres de personas ilustres, personajes famosos, profesiones o nombres de otras poblaciones o países, pero en otras ocasiones se trata de nombres curiosos (aunque sean comunes) cuyo origen desconocemos por completo. Vamos a ver algunos de estos nombres y vamos a dar una explicación de su origen. Sabiendo esto, podremos tratar de imaginar cómo era en otro tiempo.

Relación de las calles y situación:
C/ Arenal : Sale de la Puerta del Sol. Metro Sol.
C/ Carretas: Sale de la Puerta del Sol. Metro Sol.
C/ Gran Vía: Zona centro. Metro Gran Vía.
C/ Manuela Malasaña: Sale de la Glorieta de Bilbao. Metro Bilbao.
C/ Montera: Sale de la Puerta del Sol. Metro Sol.
Plaza de Carros: Junto a la Pl. San Andrés, al final de la Cava Baja. Metro Tirso de Molina.
Plaza de la Cebada: A mitad de la C/ Toledo. Metro Tirso de Molina.
Plaza del 2 de Mayo: Se toma desde Glorieta de Bilbao, la C/ Manuela Malasaña y se baja por C/ Ruiz.
Plaza Lavapiés: Zona Embajadores. Metro Lavapiés.
Plaza Puerta Cerrada: Al final de la C/ Cuchilleros. Metro Tirso de Molina.
Ribera de Curtidores: Va desde la Plaza del Cascorro hasta la C/ Ronda de Toledo. Metro La Latina.


CALLE ARENAL

En nombre de esta calle se remonta a 1656, cuando Madrid compró terreno para ensanchar esta calle que iba desde la callejuela del Puente de San Ginés hasta la entrada de la antigua calle de las Hileras.
Adopta el nombre de Arenal debido a que se trataba de un terreno arenoso.

CARRETAS

Esta calle conserva el mismo nombre desde el siglo XVI. La tradición cuenta que durante el levantamiento de las Comunidades de Castilla, se formó en ese lugar un parapeto formado por carretas, detrás de las que se defendieron los amotinados. Viéndose vencidos, colocaron en las carretas a los enfermos del próximo hospital de San Ricardo, ante lo cual las tropas de Carlos V tuvieron que llegar a un acuerdo. De este modo quedaron libres los Comuneros de Madrid.

GRAN VÍA

La Gran Vía

Nadie supone al hablar de la Gran Vía que el origen del nombre no sea por ser una de las grandes vías de la ciudad, sino que proviene de una crítica. En 1862 se habla por primera vez de la creación de una arteria que uniese la C/ Alcalá con la plaza de España. La construcción de la calle suponía la desaparición de catorce calles y la demolición de más de trescientas casas. Así, en 1886 aparecen burlas en una revista madrileña que se denomina Gran Vía sobre la construcción de la nueva calle; se ironizaba sin cesar sobre las obras y proyectos sin fin.

Hubo que esperar hasta 1910 para que Alfonso XIII golpeara con una piqueta de plata la primera de las casas que iba a ser destruida, iniciando así el proyecto que nunca se había comenzado. Se trazó la calle con las novedades arquitectónicas del momento. De hecho, el estilo de los primeros edificios de la Gran Vía son claramente americanos, similares a las construcciones de Chicago.

MANUELA MALASAÑA

Este es un caso curioso de equivocación de la historia. La calle recibe el nombre de Manuela Malasaña, a quien la leyenda trata como una heroína que luchó junto a su padre en la defensa del Parque de Artillería de Monteleón el 2 de mayo de 1808. Pero la realidad, que ahora se conoce, es muy distinta: esta joven madrileña, bordadora de profesión, regresaba del trabajo a su casa cuando unos soldados franceses la pararon y la registraron. Entre sus útiles de labor había unas tijeras, que fueron consideradas como arma. Ante la prohibición de portar armas, esta joven de 17 años fue fusilada.

MONTERA

Existen dos versiones sobre el origen del nombre de esta calle.

Por donde hoy se sitúa la calle había en otros tiempos un cerro donde vivía la mujer de un montero del rey Felipe II. La mujer poseía una hermosura tal, que conocida por todos los habitantes de la corte, consiguió dejar perpetua su memoria en la calle en la que habitó.

Otra versión dice que el nombre lo recibe por corrupción del vocablo Montería. Se trataba del lugar por el que salían los caballeros de cacería.

PLAZA DE CARROS

Esta plaza en la que hoy en día encontramos un parque era en otros tiempos parada de carros. Además, allí se situaban desde muy antiguo los que alquilaban carros para el transporte de materiales. Todavía en 1930 podían verse carros llenando la plaza.

PLAZA DE LA CEBADA

La plaza de la Cebada era el escenario tradicional de venta de grano y alimentos. Se ofrecían los productos al aire libre entre el bullicio. Esta plaza mantiene su nombre desde el S. XVI.

PLAZA DEL DOS DE MAYO

Si hoy en día decidimos visitar la plaza del Dos de Mayo, encontramos una plaza más en la que hay una estatua que no sabemos de qué es, y una especie de arco de ladrillo, que puede parecernos incluso de mal gusto por su escasa belleza. ¿A quién se le ocurrió incluir esa vulgaridad de ladrillo en mitad de la plaza?

Si comenzamos a pensar, podemos llegar a relacionar el nombre de la plaza con el año 1808. Además existe un cuadro, que de algún modo nos hace recordar una fecha muy próxima: Los fusilamientos del 3 de mayo, de Goya.

Tratemos de volver al pasado. Estamos en Madrid, el 2 de mayo de 1808. La atmósfera de la ciudad está muy cargada, pero no es el clima, sino desconfianza y odio contenido. La ciudad está ocupada por tropas francesas y la familia real ha huido abandonando así al pueblo a su suerte. El pueblo de Madrid decide levantarse en masa ante el Palacio Real, y este levantamiento corre como la pólvora por el resto de la ciudad. En el norte una frágil puerta de ladrillo guarda la finca del Palacio de Monteleón, convertido en aquel entonces en Parque de Artillería. Allí acudieron los madrileños en busca de armas, y defendiéndolas murieron ante las tropas francesas. También el Parque cayó. En 1869 el cuartel fue derribado, creándose así varias calles y la Plaza del Dos de Mayo, en recuerdo a los que cayeron en 1808. La puerta del Palacio de Monteleón se conservó en su lugar, convirtiéndose en el monumento central de la plaza, simbolizando un arco de conmemoración al valor de los madrileños.

PLAZA LAVAPIÉS

Debemos recordar que Madrid es un lugar donde se encuentran muchos pueblos y culturas. La población judía ha sido durante mucho tiempo parte de nuestra historia. Y ese es probablemente el origen de la Plaza de Lavapiés. Se supone que el nombre proviene de una fuente usada por la población judía del barrio, para la ablución de las extremidades inferiores. Si ese era el destino de la fuente, no puede asegurarse, lo que sí es seguro, es que la plaza estuvo presidida hasta el siglo XIX por una fuente que congregaba a vecinos y aguadores.

PLAZA PUERTA CERRADA

Es curioso encontrarnos con esta plaza cuyo nombre nos remite a una puerta que no podemos ver. En ese lugar se encontraba una puerta que era lugar de acceso a través de la ciudad amurallada de Madrid. Tras ella se abría un pasaje sombrío en donde era frecuente encontrar malhechores y bandoleros. Al ser una salida con peligro y al mismo tiempo una posible vía de acceso para esos mismos peligros, se decidió cerrar la puerta. Estuvo cerrada durante largo tiempo, pero ante el crecimiento de la ciudad, se derribó la ciudad y con ella su Puerta Cerrada. Esto sucedía en el año 1569.

RIBERA DE CURTIDORES

Hoy en día es una calle conocida por albergar cada domingo el mercadillo madrileño por excelencia: el Rastro. Por donde hoy circulan cada domingo riadas de gente, bajaba siglos atrás un arroyo teñido del rojo por la sangre de las reses degolladas. Allí se reunían los curtidores en su trabajo, y allí mismo vendían sus mercancías. La calle siempre ha sido lugar de venta y comercio, manteniéndose hasta nuestros días.